El conejo aporta proteínas y potasio además de una cantidad importante de vitaminas del grupo B. Es una carne blanca reducida en grasas.
Porciones: 4
INGREDIENTES
1 conejo de 1.200 kg.
Macerado
1 taza de
vino tinto ( 250cc. )
1 hoja de laurel
1 ramita de romero
3 hojas de salvia
2 clavos de olor
Cazuela
50 gramos de manteca
3 cucharadas de aceite
tomate al natural envasado ( 500 gramos )
1 ramita de apio
2 cucharadas de perejil picado
1 cebolla mediana
2 zanahorias medianas, ralladas
Sal, pimienta
PREPARACION
Macerado del conejo.
Cortar el conejo en trozos y dejarlo debajo del chorro de la canilla para que se lave bien.
Ponerlo en una fuente esmaltada o de vidrio con la hoja de laurel, el romero, la salvia y los clavos de olor.
Bañarlo con el vino y dejarlo que se macere por espacio de dos horas.
Colocarlo en la heladera e ir dándolo vuelta cada tanto.
Cazuela.
Picar el apio y la cebolla.
Poner la manteca y el aceite en una cacerola. Llevar al fuego y cuando la manteca esté derretida incorpora la cebolla.
Agregarle un poco del sal y dejarla rehogar junto con el apio.
Luego de unos minutos añadir las zanahorias ralladas y el perejil picado. Continuar cocinando unos minutos y revolviendo, agregándole un poco de caldo si se secara demasiado.
Incorporar los tomates y el conejo trozado y dejar que se cocine con la cacerola tapada hasta que esté a punto.
En la mitad de la cocción destapar y condimentar a gusto.
Se sirve caliente acompañado de arroz blanco con arvejas.