Puchero criollo




El puchero criollo es un plato conocido en muchos países y Uruguay es uno de los que consume con más frecuencia.

Años atrás, este plato de olla, como se suele llamar, se preparaba casi a diario en casi todos los hogares, sobre todo en campaña, donde abundaban y estaban al alcance de todos, los ingredientes que lleva éste plato.
Pasó a ser en su momento y por muchos años una comida ideal, por lo rica, rendidora y sobre todo económica. En su momento este plato fue de gran ayuda para las familias numerosas, tan típica de campaña.
Al ser Uruguay un país ganadero, a la gente que vivá en campaña y trabajaba con el ganado y en el campo, les resultaba fácil poder acceder a cortes de carne delanteros, a los embutidos y a las verduras.
Este plato facilitaba a la familia, el contar con una comida rica, generosa y económica, particularmente para los días de más frío.

Pasados los años esta costumbre si bien ha mermado por razones económicas, es un plato deseado por todos y que cada cual lo puede elaborar ajustando los ingredientes a sus necesidades.

El puchero criollo lleva una cocción prolongada, lenta y con mucho agua que luego se transforma en un caldo sumamente gustoso.
Se puede tomar así o espesado con arroz o fideos.

Porciones: 8

INGREDIENTES
Se puede acompañar con vino tinto
2kg de falda (carne vacuna)
1/2kg de hueso de chiquizuela
1/2 gallina
4 choclos (elote, chilote) cortados a la mitad
1 puerro
1 manojo de perejil
4 zanahorias grandes lavadas
4 papas medianas y peladas
4 boniatos medianos y pelados ( batata, papa dulce, camote)
2 cebollas
1kg de zapallo cortado en cuatro trozos
1/2 repollo blanco
300gramos de panceta ahumada (tocino ahumado)
4 chorizos
250gramos de porotos previamente remojados durante 8 horas
1 hoja de laurel
4 morcillas (dulces o saladas)
Sal gruesa a gusto
Mostaza, sal y pimienta

PREPARACIÓN
Se emplea una olla con la capacidad suficiente como para contener todos los ingredientes, más el agua.

Se llena las 2/3 parte de la misma con aproximadamente 5 litros de agua.
Debe quedar capacidad para poder agregar los demás ingredientes.

Llevar al fuego la olla con el agua y el hueso de chiquizuela.
Agregarle algo de sal pero no demasiado ya que el propio hervor más la sal contenida en los ingredientes colaboran en salarlo.

Cuando comienza a hervir, agregar las cebollas, el puerro, el perejil, la falda y la gallina.
Dejar cocinar durante una hora manteniendo el hervor y espumando todas las veces que sea necesario.

Agregar las papas y los boniatos enteros, los trozos de zapallo, las zanahorias enteras y los choclos cortados.

Dejar cocinar hasta que las verduras estén cocidas, aproximadamente media hora.
Los tiempos lógicamente no son exactos y cada uno lo debe ajustar ya que depende de la olla que se utilice, del fuego etc.

Aparte poner los porotos en una cacerola con abundante agua, una hoja de laurel y cocinar hasta que estén apenas a punto cuidando que no se pasen de cocimiento
Retirar, escurrir y reservar.

Pasada esa hora agregar los porotos, el repollo, la panceta, los chorizos y dejar que continúe su hervor durante 10 minutos más aproximadamente, o hasta que esté todo cocido.

Una vez pronto, retirar la olla del fuego y agregar las morcillas.
Dejar tapada la olla durante 6 a 7 minutos, o el tiempo suficiente como para calentar las morcillas sin que se abran.

Una vez pronto el puchero, poner en una fuente la gallina cortada en presas, y la carne cortada en trozos.
En otra fuente o en otras fuentes, si fuera necesario, poner el repollo, las papas, boniatos, zanahorias y choclos cortados a la mitad, el zapallo, los chorizos junto con las morcillas cortadas a la mitad.
En un bol aparte poner los porotos cocidos.

Como condimentos poner en la mesa sal, pimienta, y mostaza para que cada uno se sirva a su gusto.

Cada uno se va sirviendo una porción de cada elemento, resultando un plato completo en cuanto a variedad de carnes y verduras.

Con el caldo se puede hacer una sopa con arroz o fideos que se puede servir o bien al principio o al final con queso rallado.

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